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viernes, 23 de abril de 2010

¿Te da miedo escribir tu libro?

 ¿Te da miedo escribir tu libro?





Si eres de los que les da miedo escribir su propio libro, entonces échale una mirada a tus miedos.

Hace un par de años, por la vía de la amistad, conocí a un joven que deseaba escribir su libro. Me invitó a formar parte del proyecto como coautor. La historia debía narrar el mundo de los negocios y su protagonista debía ser un inversionista exitoso.

Me negué en un principio. En primera porque ese mundo es desconocido para mí y tendría que chuparme literatura técnica como las obras de autores que hubiesen escrito al respecto. Era tanto su entusiasmo y su actitud positiva que me contagió y acepté únicamente a orientarlo. No hubimos comenzado cuando me llamó de su oficina para explicarme su desánimo y la decisión de abandonar el proyecto. En realidad se dio cuenta que aquello que pretendía estampar en papel le exigía más esfuerzo y tiempo del que había supuesto.

Su amigo, enterado de ese propósito, también me abordó. Era un joven que había desarrollado un modo bastante único de mirar la vida y quería expresarlo en un libro. Así que para no sentir que otra vez perdería el tiempo con alguien, cuyo entusiasmo podría esfumársele a la vuelta de la esquina, me alquilé para ayudarle a poner en orden su libro. Después de armar algunos capítulos dejó de responder mi correo electrónico y mis llamadas telefónicas.

Lo mismo ocurrió con una mujer. Tuvimos algunas dificultades para poner su libro en marcha. Después de varias citas canceladas y salidas en falso, me admitió que escribir su libro la tenía muy asustada.

Estos son algunos ejemplos con los que me he topado de frente. Pero existen otros que han sido de manera virtual, y a pesar de no conocer personalmente al sujeto, puedo percibir su miedo por la manera en que escriben y cómo se expresan a través del correo electrónico.

Cada ejemplo anterior es diferente, por supuesto, pero sólo superficialmente porque al final todos abandonaron por miedo su deseado proyecto.

¿Cuál es el Miedo?

Cuando piensas escribir un libro, existen varias cosas que pueden ponerte asustadizo. Trataré de señalar los miedos más típicos que he podido detectar. 

·         El tamaño escabroso del proyecto: 40,000 palabras arrojan unas 200 páginas. Es un proyecto grande que exige esfuerzo constante y concentración por un tiempo más o menos prolongado dependiendo del género y la temática. Sin embargo, si es un proyecto importante para ti, escribe el libro. Si es importante, seguro encontrarás el tiempo y el modo de escribirlo.

·         Miedo a revelarse. Si escribes un libro y se vende bien, expones tus ideas a muchos puntos de vista, a cientos, a miles de lectores. Nadie sabe qué destino tendrá tu libro. Al publicarlo se vuelve un acto público. Estarás ahí en los registros, en la letra, en cualquier idea que hayas puesto. La gente de varios niveles te conocerá a través de él y te juzgarán. ¿Realmente te importa esto?

·         Miedo al éxito. Si tu libro es moderadamente exitoso, probablemente cambiará tu vida. Te dará cierta autoridad y respeto en ciertos sectores. Algunos esperarán más de ti porque eres ya un autor publicado. Si tu libro tiene éxito podrías, tal vez, enriquecerte de su venta. ¿No lo quieres?

·         Miedo al fracaso. También te expones a este riesgo. Quizá tu libro venda una docena de copias y entonces te tomarán por escritor fracasado. Pero yo te digo, por supuesto, que no lo eres. No eres un fracasado si sólo se logra vender unas insignificantes copias, pero tú, probablemente te sientas en este camino.

·         Temer arrepentirte después por lo que escribiste. Probablemente las ideas que estampaste en tu libro ya no sean las mismas que tengas después de algunos años. ¿Cómo podrás sostener aquello si tus ideas han cambiado? Bueno, míralo de esta manera: estás listo para escribir un segundo libro o quizá un tercero. ¿No es agradable?

·         Miedo a ser juzgado. Con toda seguridad serás juzgado y apedreado, sobre todo por quienes no comparten tus ideas. Habrá quienes hasta se rasguen las vestiduras. Probablemente pierdas amistades por lo que has escrito, pero conseguirás otros. No te preocupes por esto, siempre tendrás detractores, halagadores y reconocedores. Sólo escribe con total honestidad. Si algo tiene que decirse duro y crudo, habrá que decirlo así. Este mundo está compuesto de dualidades y la mitad la tienes asegurada.

En mi experiencia, estos son algunos miedos típicos que impiden que concluyas un libro. No hay nada incorrecto con el miedo. El problema con él es que te detiene y no te deja continuar si no lo enfrentas.
Última recomendación: Escribe a menudo y esfuérzate por escribir bien.

 El Editor.






Editamos, publicamos y vendemos tu libro. 



¿Te da miedo escribir?

¿Te da miedo escribir?



Honestamente no conozco un método efectivo que pueda eliminar el miedo a escribir. Muchos lo sentimos al momento de tomar la pluma. Las causas pueden ser sólo imaginarias o estar debidamente fundamentadas.

Pero, en realidad, no hay razón alguna para dejar de escribir sólo por miedo. Todo escrito causa reacciones donde el lector puede estar de acuerdo o no. Las hay, por supuesto, reacciones fundamentalistas donde una persona u organización podría llegar a sentirse agredido y querer atacar al autor como le sucedió a Salman Rushdie, autor de Versos Satánicos, o a los casos vistos de periodistas asesinados por el crimen organizado.

Por lo general me atengo de escribir aspectos que involucren relaciones personales o la vida de mi vecino por muy original o extravagante que sea. Por supuesto, tratándose de crear personajes para una historia, tomo vivencias de aquí y de allá para construirla, pero jamás hago la reproducción fiel de la vida de nadie, a menos que trabaje en una biografía autorizada.

A veces, escribir, se vuelve complicado cuando queremos hacer crítica sobre una persona o un acontecimiento, o sencillamente fijar nuestro punto de vista muy particular, pero esto no tiene porqué detenernos. Sencillamente y en todo momento habrá que respetar su vida privada, no discriminarlo, injuriarlo u ofenderlo que le pueda causar un daño moral o público.

En mí está claro que procurar escribir bien es primero, lo demás viene por añadidura, de lo cual no me preocupo. Sólo siento necesidad de escribir. Quizá esto tenga que ver con algún tipo de capacidad para aceptar las declaraciones del alma, sin duda. Podría preguntarme cada edicto que me llega desde dentro para responder a la pregunta: ¿Por qué escribo? Y quizá pueda adjudicar alguna fuente: es mi deseo ser famoso, sólo es el proyecto inacabado de alguien, sólo quiero devanarme en la fantasía, es una obsesión neurótica. No lo sé, podría ser algo o nada de esto. Yo únicamente obedezco la orden que me llega desde dentro que me dice: Escribe… y yo escribo, tomo el dictado, verifico que cada párrafo diga lo que realmente debe decir, lo corrijo, lo depuro y… lo abandono por unos días para retomarlo después y determinar si lo tiro a la basura o lo perfecciono y lo conservo. Le asigno un valor nominal.

Este es el único modo que yo encuentro para estar en paz conmigo mismo por unos momentos. Es una especie de religión en el modo en que Guillermo James quiso decir: “Religión… significará para nosotros los sentimientos, actos y experiencias de hombres individuales en su soledad.”

Pero estoy respondiendo la particular pregunta con un ensueño de mi propia hacienda, afortunado de ser demasiado complicado yo mismo como para preocuparme en los impedimentos u objeciones sociales, familiares o en posibles malos entendidos.

Así que será mejor ofrecer algunos pensamientos adicionales con un filón más práctico.

1. No puedes hacer nada sobre lo que la gente piense de tu trabajo escrito. Ellos van, sobre todo, a equivocarse. Van a criticarte y van a pensar que hablas sobre ellos.

2. Alguien que reflexiona sobre si gustará o no gustará lo que escribe, reflexiona mal y tiende a equivocarse.

3. Escribir es una lucha por entender el propio “yo” y no para ser entendido o comprendido. Sin embargo, tu trabajo termina siendo útil e instructivo para otros.

4. Jamás podrás demostrar que los que te hacen mala crítica se equivocan como jamás podrás demostrar que los que te hacen buena crítica estén en lo correcto.

5. La mayor parte de las personas no van a entender tu proyecto de escritor y tendrás que aprender a vivir con ello.

6. Si vas a escribir, sólo hazlo. Nada te detiene.

7. No tienes que escribir autobiográficamente si sientes miedo de que no será bien recibido. Escribe sobre otra cosa.

8. No importa lo que escribas, al final hallarás el objeto y el sujeto que estuvieron ausentes o que siempre estuvieron allí, a los que siempre les diste vuelta o los llamaste ardientemente. Ellos están allí, sólo comienza a escribir.

9. No importa cómo pienses sobre ti mismo o cómo pienses de otros asuntos. Escribe cada día que ya eso es bastante como para preocuparse por la opinión ajena sobre lo que escribes.

10. No tienes que enseñar necesariamente todo lo que escribes a las personas que podrían sentirse ofendidas por ello.

11. La mayor parte de lo que escribas será escrito para ti mismo de todos modos. Sólo escríbelo y hazlo sólo porque eso está bien para ti, porque el escribir te espera. Escríbelo, sólo escríbelo.

Última recomendación: Escribe a menudo y esfuérzate por escribir bien.

El editor.



Editamos, publicamos y vendemos tu libro. 




jueves, 22 de abril de 2010

Quiero escribir pero me da miedo



Quiero escribir pero me da miedo.
Por Joaquín Gómez.
No estoy seguro si este texto sea conveniente para su blog, pero me gustaría que alguien pudiera ayudarme con algún consejo.

Cuando era niño, leí muchos libros. Pronto comencé a ver cosas diferentes que me impulsaron a hacer mis propias anotaciones. Este primer impulso de escribir se convirtió en una necesidad persistente. Mi cabeza zumbaba hasta que yo pusiera la idea sobre el papel.

Hice un diario en el cual escribí constantemente hasta que un día, accidentalmente, mi madre lo leyó, y en público puso de manifiesto lo que yo había escrito. ¡Se divirtieron conmigo! Fui tan humillado que tiré el diario.

No volví a escribir hasta que tomé un curso para escribir bien. En realidad no me sentía cómodo estando rodeado de otros tomando el mismo curso. Pero finalmente, cuando se hizo lectura de mi trabajo en voz alta, recuperé un poco de confianza, pues mis textos fueron aceptados por la audiencia y obtuve algunas felicitaciones.

Concluido el curso, seguí escribiendo diarios llenos de poemas e historias; algunas cosas basadas en historias reales y otras no. Pero creo que esto causará problemas cuando sean leídos (sin mi consentimiento) porque pensarán que yo soy un suicida, un libertino, un tramposo e incluso un homicida, y otras cosas más que realmente yo no soy.

Yo sólo exploro ideas y las escribo de forma muy convincente como si tales sucesos me hubiesen sucedido personalmente o yo fuera exactamente así.

Comencé a tirar mis textos y sólo guardé aquellos trozos que había hecho en el curso. Incluso ahora, que vivo solo, todavía escondo mis cuadernos cada noche y periódicamente le arranco páginas y los tiro.

Repetidas veces he intentado aplastar el impulso de escribir, pero no puedo hacerlo. Quiero sacar todo lo que pienso, lo que he vivido y fijarlo en papel, encararlo y contemplarlo. Pero tengo miedo de que se burlen de mí o se me acuse de algo por la gente que me rodea.

No sé si estoy listo para seguir adelante y escribir lo que tengo que escribir sin hacer esas transacciones con mi madre, pareja o amistades que piensen que yo soy lo que escribo.

Por estas razones es lo que me da miedo escribir y, sobre todo, dar a conocer lo que escribo.




 Editamos, publicamos y vendemos tu libro .