miércoles, 12 de mayo de 2010

Chile Protege a Sus Niños


Chile protege a sus niños.


No existe una mejor aplicación de los recursos económicos del Estado que canalizarlos al crecimiento y desarrollo de los niños.

Nuestra hermana república de Chile ha creado el programa Chile Crece Contigo que lo pone en la vanguardia en la protección del niño en toda América Latina.

El programa no sólo está diseñado para acompañar, proteger y apoyar integralmente a todos los niños y niñas, sino también a sus familias. Está dirigido especialmente a todas las familias que componen el 40% de menores recursos y que presentan una situación de vulnerabilidad especial.

Con esta medida garantizan a los infantes de familias más pobres que puedan desarrollarse favorablemente desde su gestación hasta la edad de 4 años, el cual es el periodo crítico de su desarrollo físico-mental. Las atenciones van desde el cuidado de la gestación, parto, lactancia, atención médica, alimentación, estimulación y aprendizaje, jardín de niños y de calidad, jornada parcial, completa y extendida para todos los niños de 2 y 3 años de edad y atención a niños especiales.

Todos estos componentes y prestaciones universales son gratuitos para las familias.

Este es un ejemplo y una llamada de atención para nuestro gobierno de México quien ha desatendido brutalmente el desarrollo físico e intelectual de los infantes. Ya no digamos de familias con posibilidades, sino de aquéllas comunidades más pobres cuya garantía de vida ha quedado a su suerte.

El cuidado, el desarrollo y la orientación del niño son materias fundamentales e imperativas a las que los gobiernos Federal, Estatal y Municipal de cualquier país deben obligarse a atender cuanto antes, cuyo alcance no debe limitarse hasta los cuatro años, sino hasta su etapa productiva.

¡Que es algo muy costoso!, por supuesto. Pero este descuido nos está saliendo mucho más caro. Ya Albert Einstein nos lo dijo de esta manera: Si la educación te parece cara, prueba con la ignorancia.

Y es precisamente en la educación donde se ha fallado y se sigue fallando. La educación es la que permite que toda persona se desarrolle como persona íntegra. Y si educamos a los niños desde temprana edad, en el futuro no se tendrá que educar a los adultos.

Es consabido (pero ignorado) que el futuro de los niños depende del presente en que vivan. De aquí que toda la grandeza de un pueblo se debe a su buena educación lo cual hace la diferencia entre un pueblo y otro.

Y quiero concluir con esta frase:

La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos. (Benito Juárez)

Para saber más sobre Chile Crece Contigo: http://www.crececontigo.cl/

Para descargar la presentación en PowerPoint de Chile Crece Contigo:  Da Clic Aquí


 El Editor





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La Gravedad de la Distancia - Presentación

La gravedad de la distancia. Presentación en California State University-Stanislaus




Fecha: miércoles, 12 de mayo de 2010
Hora: 13:00 - 13:30

Lugar: Faculty Development Center. Cal. State Univ-Stanislaus. Turlock, California

Descripción: El club de español Interlatin@s, representados por el secretario del organismo, Isaías Ibarra, presenta "La gravedad de la distancia", nueva obra narrativa de Manuel Murrieta Saldívar. La presentación se lleva a cabo en el marco del Tercer Simposio de Español del Depto. de Filosofía y Lenguas Modernas de Cal. State Univ.

Más información sobre la obra:
http://www.orbispress.com/imagenes/imaginacion/la-gravedad-de-la-distancia.htm

Entrada gratuita. Se invita al público en general, habrá venta y firma de obras...



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CALIFORNIA STATE UNIVERSITY, STANISLAUS
PHILOSOPHY AND MODERN LANGUAGES DEPARTMENT
Tercer Simposio del Programa de Español
en CSU, Stanislaus
Faculty Development Center
 
Miércoles, 12 de mayo de 2010
De 9 AM-4PM

PROGRAMA
 
Más de treinta participantes con ponencias, presentaciones, discusiones, información sobre la academia, la cultura, la lingüística y la literatura hispana incluyendo representaciones y muisca en italiano. Se presenta también La gravedad de la distancia, nueva obra narrativa del Dr. Manuel Murrieta Saldívar.
 
Programa completo aquí:



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domingo, 9 de mayo de 2010

Inventario de una Madre



Inventario de Una Madre.

Sentado junto a ella, la miraba comerse su postre: Paseaba la cucharilla alrededor de la crema, haciendo con esta una torrecilla, mientras recogía apenas un poco. Luego pasaba la punta de la cucharita por el fondo del plato, donde ya estaba vacío. A veces la miraba concentradamente y otras, ésta se movía casi por si sola. Pero nunca se la llevaba a la boca. Yo, que ya había terminado, había metido las manos bajo los sobacos, cruzando los brazos, y el calorcillo de las axilas en las manos, se iba lentamente transformando en sopor. Ella seguía con su relato, que yo ya conocía: "Cuando chica, nunca estudiaba tanto" decía, "pero siempre sabía bien las cosas". Sacudo afirmativamente la cabeza, sosteniendo un bostezo. Ella continúa: "Bueno, las fechas las estudiaba. Era lo único que había que aprenderse. El resto se me quedaba solo, era como aprender un cuento". La cucharilla se pasea alrededor de la crema, haciendo el montoncito sempiterno. Miro su pelo, completamente blanco, y su mirar cansado. Pienso que ésta es su imagen de siempre. Sin embargo hace casi cuarenta años, nos sentábamos todos en esta misma mesa, y ella tenía algo menos de la edad que yo tengo ahora. "Siempre tuve muy buenas notas" dice. "Recuerdo que los sábados daban las notas" continúa. "Cuando la Mère Casilde me entregaba las notas, me asignaba la Banda de Honor, que era de color rojo. Significaba excelencia en Conducta, Religión, Ciencias, y Francés. Mientras yo me la ponía, la Mère Casilde miraba a las otras niñas, y señalándome les decía: ¡Eh!. ¡Eh!. ¡Et bien!, voyez vous; voyez. Yo andaba todo el sábado con la banda de honor, y me sentía muy culpable, porque no estudiaba. Pero me sabía todas las materias". Mirando al infinito, por entre los visillos de la ventana, sin casi fijar delicadamente la vista en ninguna parte, paseaba la cucharilla alrededor del plato, amontonando la crema al centro. "Pero siempre sabía todo. Sólo tenía que estudiar las fechas. Cuando me estaba acostando, después de comer, miraba las fechas en el libro, y las repetía mirando a otro lado". Con la punta de la cucharita raspaba el plato.
Me doy cuenta que estoy cabeceando, con las manos bajo las axilas, y entonces para espantar el sueño le digo: "Se te quedaba solo". "Sí", me responde, "como si fuera un cuento. Por eso tenía siempre tan buenas notas. Recuerdo que la Mère Casilde siempre me ponía de ejemplo: Voyez vous notre Marionne, c'ést an exemple pour vous. A mi me daba mucha vergüenza, porque yo no hacía nada para tener buenas notas". El montoncillo de crema está perfectamente redondeado al centro del plato, y ha alcanzado una altura de más o menos un centímetro y medio. La cucharilla se aparta de él, y raspa el fondo vacío, rescatando las últimas migas de crema. Mirando al infinito, por entre los visillos de la ventana, distraídamente, se lleva a la boca una fracción mínima de crema, y luego de saborearla dice, evocando: "¿Que habrá sido de esa banda?. Yo me la ganaba siempre, y tenía derecho a usarla todo el fin de semana, pero luego había que devolverla. ¿Existirá todavía esa misma banda?". Me sonrío apoyando su evocación romántica: "Tal vez aún la usen, desteñida, ajada, y gastada" le digo. "Quizás les petites filles que la usan hoy, se pregunten: ¿Quien habrá usado antes esta banda?, sin saber que fui yo. Cuando niña yo me lo preguntaba". La cucharilla se pasea tangente por la orilla del montecito de crema. "¿Cuántas veces me la habré ganado?" se pregunta. "Era roja, con bordes dorados: muy elegante" dice con gesto orgulloso, mirando a alguna parte, donde parece proyectarse la escena que evoca. "No sé por qué, siempre me la ganaba, si nunca estudié tanto. Las cosas eran como un cuento" vuelve a relatar. "Sólo estudiaba las fechas. Esas había que aprenderlas. Las otras cosas se me quedaban solas". Rasca el fondo del plato, recogiendo algunas mínimas motas de crema, que añade al montoncillo del centro. La cucharilla vuelve a girar en torno. "La Mère Casilde siempre me ponía de ejemplo. No sé por qué, si yo no estudiaba tanto. Los sábados cuando daban las notas, siempre me ganaba la banda de honor, que incluía Conducta, Religión, Ciencias, y Francés", dice con orgullo, mientras redondea el montoncillo de crema. "Era de color rojo, y con bordes dorados. Pero yo no estudiaba tanto" dice, y agrega con tono evocativo, y romántico: "¿La seguirán usando, todavía?" y concluye "Estaría muy vieja, ajada, y gastada. Seguro se habrá desteñido ya. Yo siempre la ganaba, aunque no estudiaba tanto".
De repente me doy cuenta que he pestañeado, y levanto la cabeza, tal vez despertando. Su asiento está vacío. La veo de espaldas, alejándose. Va a la cocina, con su plato. Está tan pequeña, y de pelo blanco. No debe medir más que lo que medía cuando tenía siete años. Encorvada y lenta, se va alejando. Y pensar que hace cuarenta, tenía ella mis años: Era alta, espigada, y hermosa; y yo era algo más que un niño.


  • Kepa Uriberri
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Fiesta En Mi Corazón

Fiesta en Mi Corazón.
Enviador por : Ignacio Bussani


Está Bien

Que siendo niño no supiera comer
Ni mangos ni papayas
Sólo duraznos traídos de los montes
Por sierreños que bajaban con sus mulas
Cargadas de esa fruta
Que mi madre cocinaba con dulzura

De las milpas, en mis largas correrías,
En septiembre, y a pedradas,
Tumbaba dátiles que luego los limpiaba
Con la falda azul de mi camisa
Mientras corría perseguido por los gritos
Amenazantes del dueño de aquel huerto

Ese juego, a veces repetido con amigos,
Era para comer higos, sandías y membrillos
Y en los cerros, en julio, colectar pitahayas
Y en arroyos, en agosto, saborear
Sudorosos y sedientos
El amarillo violento de los garambullos

Las milpas, mi casa, las calles y los cerros
Fueron el gran huerto
En el que duerme tranquila mi infancia
Donde el único miedo que existía:
La oscuridad que en la noche se instalaba
Y los exámenes que la escuela nos ponía

Con toda mi admiración
que vuestro ejemplo alimenta



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miércoles, 28 de abril de 2010

Libros sin combustible.

¡No dejes que tu libro muera dentro de ti!

Déjame ser honesto. Los libros no mueren por que sí… uno los mata. Sucede de muchas formas cuando no se les inyecta combustible. Es decir, a falta de conocimientos y una planeación correcta, tu libro muere. Con la planificación correcta y conocimientos suficientes, puedes escribir fácilmente tu mensaje y hacer que este perdure.

Lee más abajo y llena tu libro de combustible e inflama tu sueño de escribirlo esta vez. Aléjate un poco, sí, retírate un poco más… ahí puede está bien. Ahora, sueña, sueña un sueño grande. Un sueño después de tu libro. Claro, estás recibiendo ingresos constantes que crecen cada mes, haces exposiciones a grandes auditorios presentando tu libro que ha rebasado toda expectativa, tienes una gran demanda de ventas.

Sueña que te has convertido en un experto en tu campo y tus colegas que han leído tu libro reconocen tus méritos. Suben tus ganancias. Tus lectores de buena gana pagan el libro como uno de sus títulos preferidos.

¿Estás listo, entonces, para reanimar tu sueño?

Bien, pues aquí hay algunos errores que habrás de corregir antes y hacer que todos tus sueños del libro se realicen.

1. Fracaso de no planear correctamente un proyecto.
Si tu interés se centra a parte de escribir un libro en obtener ganancias, entonces debes pensar en tu libro como un producto que sacarás al mercado y como tal tiene que ser vendible. Así que el éxito en que este se venda se halla en el proyecto de mercadeo de tu libro, el cual debería incluir la descripción de tu libro y lo que harás después de que lo hayas terminado y publicado. También debe incluir al tipo de auditorio al que diriges tu obra. En resumen, el proyecto del libro es el plan de mercadeo orientado a obtener ganancias.

2. Fracaso al planear mal cómo tu libro será publicado.
Si eliges la autopublicación (de la que en otra ocasión hablaré) o una editorial tradicional te encontrarás con pros y contras. Cada una de ellas tiene sus ventajas y desventajas, las cuales debes evaluar de acuerdo a tus intereses. Si eres de los que persiguen una editorial tradicional para tu manuscrito, debes saber que tu libro debe ofrecer la capacidad de generar ventas directas. Generar ventas es el único objetivo y es éste objetivo de generar ganancias al ser publicado que debe convencer al editor tradicional. La oferta debe concentrarse en el tamaño y en el poder adquisitivo del mercado al que apunta, el problema que tu libro soluciona o cómo tu libro propone solucionar el problema, qué diferente es tu libro de otros ya publicados sobre la misma materia y cómo planeas tú mismo promover tu libro.

3. Fracaso de no incluir a un redactor en tu plan.
No tienes que escribir un libro de 350 páginas como tu colega para estar en lo correcto. Ni siquiera uno de 150 páginas. Hazlo corto. Qué tal uno de 100 páginas en el que incluyas sólo y exclusivamente toda tu información más profunda, tu sabiduría y tus experiencias. Logra acotar tus ejemplos en historias cortas en un libro corto. No tienes ninguna presión para añadir cada información que sepas sobre el tema. En cambio, si cuentas con demasiada información sobre el mismo tema, divide el material en dos libros objetivos. Tus clientes te amarán por ello. Ellos comprarán, seguramente, ambos libros porque son fáciles de leer, son sustanciales y, además, cortos.

4. Fracaso de no añadir el profesionalismo a tu plan.
Planea la forma de hacer tu manuscrito y no te reserves lo mejor del contenido para otra ocasión. El lector quiere leer al profesional así que lo que escribas debe estar escrito profesionalmente. No acudas sólo a tus amigos o familia con la intención de encontrarte errores de edición. ¡Contrata a un redactor! El redactor no sólo te ayudará con la gramática y la ortografía, también te ayudará mantener uniforme el estilo y el tiempo verbal. Cortará todas las oraciones que encuentre en voz pasiva que le quitan fuerza a tu libro y las convertirá a voz activa para darle potencia.

5. Fracaso al no añadir a tu auditorio en tu plan.
No todos estarán interesados en leer tu libro. Existe una comunidad de personas en tu campo que esperan solucionar un problema. ¿Qué problema les soluciona tu libro? Desarrolla un perfil de tu auditorio y consérvalo delante de ti mientras escribes, así estarás enfocado en el conjunto de personas para las cuales tú escribes pensando en solucionarles un problema. Es prescindible que conozcas previamente tu mercado antes de que comiences a escribir. Esto te ayudará a enfocar capítulos irresistibles. Escribir a una persona específica o a un grupo de personas con las mismas inquietudes o problemática, los mantendrá leyendo hasta el final del libro. Si escribes demasiado general, tus lectores pueden abandonar tu libro y nunca terminarlo de leer o, bien, terminarlo de leer con desgana y mascullar malas opiniones.

No lo aplaces más. Pon tu sueño en el anaquel, ahí donde todos los días lo mires. Si sigues esperando, terminarás por matar tu libro. El combustible se agota y el sueño de tu libro no se hará realidad. Tienes los conocimientos y la solución a un problema, es momento de ponerse a trabajar en un plan. Anota todo esto. Tu auditorio te espera.

Atiende los errores de arriba y escribe un buen libro que se venda bien. Hazlo diferente. Hazlo hablar. Hazlo tuyo.


Editor.

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¿Piensas escribir un libro y no te atreves?


¿Piensas escribir un libro y no te atreves?


Según el New York Times, el 81% de las personas siente que tienen un libro dentro de ellos y que deberían escribirlo.

Si este es tu caso, ¿por qué no te afilias a la lista de autores publicados? Todos ellos sintieron la misma necesidad.

Escribir un libro, de hecho, te puede abrir otros senderos como obtener ingresos extra, aumentar tus oportunidades de aventura, descubrir otros círculos sociales interesantes, entre otras. Aquí te expongo algunas razones para que escribas tu libro ya.

1.       Más vale ahora que nunca. Si sigues dilatando esa inquietud, tu libro morirá dentro de ti. Inscríbete en algún taller de narrativa o poesía, contrata un curso, compra un libro que te oriente. Busca información. Esboza un plan para tu libro. Recuerda que comienzas a ser autor al minuto en que comienzas a moverte hacia el objetivo de tu libro que bien vale la pena. No conozco a nadie, hasta ahora, que se lamente por haber escrito un libro. Pero conozco a muchos que se lamentan de no haberlo escrito.

2.       Escribe el libro y amplía su alcance al mundo. Cuando un libro es publicado muchas personas, hoy en día, lo pueden obtener en todo el mundo. Con este alcance, las posibilidades de relacionarte con personas fuera de tu área local, crecerán. Escribe un buen libro y ponlo al alcance de tus suscriptores, tus clientes, tus amigos y socios. Recuerda que las remisiones siempre hacen los mejores clientes y traen un precio más alto en ventas.

3.       Escribe un libro y ve a sitios a donde nunca has ido. Por lo menos tu libro viajará a los lugares que nunca has pisado tú. Mejor aún, habla sobre tu libro y mira cómo nuevas puertas y oportunidades se te abren, ya sea en uno o en otro camino.

4.       Escribe un libro y crea corrientes de ingresos múltiples. No planees un único acontecimiento, planea una serie de libros. Es importante que amplíes el pensamiento a muchas posibilidades después de que tu libro sea publicado. Planea producir artículos, libros y actualizaciones que ayuden a tus lectores y que te ayuden a sacar ganancias de tu pasión. Cada nuevo libro o material relacionado crearán nuevas oportunidades de ganancia, realzarán tu visibilidad y reforzarán tu credibilidad como experto.

5.       Escribe un libro y hazte famoso. Cultiva tu nombre a la fama. Escribe un libro lleno de experiencias que motiven a tu auditorio para dar más, haz más o comparte más. Comparte tus experiencias que anime a tu auditorio. Sí, esa parte en que venciste los desafíos aparentemente insuperables en tu campo. Esto animará a tus lectores para pensar que si tú lo hiciste, ellos también pueden hacerlo.

6.       Escribe un libro y haz sentir a ese ser querido orgulloso/a de ti. Entrelaza historias de no-ficción en tu manuscrito. Entretén a tu auditorio, hazlos reír y llorar; ellos te amarán por ello. Lo mejor de todo, es que tu familia, tus amigos y tu propia madre estarán orgullosos de hablar sobre tu libro a sus propias amistades.

7.       Escribe un libro y consigue otros ingresos. Escribir un libro te eleva al nivel de experto. ¿Ganas credibilidad inmediata sólo teniendo al autor detrás de tu nombre? Esta credibilidad te da el poder aumentar tus ingresos a nivel de experto hasta en un 400% o más.

¿Estás listo/a para formar parte de las filas de autores publicados? No puedo pensar en un modo más oportuno para que comiences a escribir tu libro. Consigue hacerlo, escribe un buen libro y prospera en este campo nuevo para ti.

Es una grata aventura que no deberías dejar pasar. Como ves, tienes mucho qué ganar y nada qué perder.



El Editor.



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